Lactobacillus reurteri ProTectis - Nuevo tratamiento natural del cólico del lactante

 

Autor: Dr. Germán E. Silva Sarmiento
Pediatra – Universidad Nacional Autónoma de México
Sub-especialidad en Medicina Interna Pediátrica - UNAM
Miembro de la Sociedad Colombiana de Pediatría - SCP

 

 

 

Cuando un bebé lactante por lo demás saludable y creciendo, presenta episodios repetidos de llanto excesivo e inconsolable está teniendo episodios de cólico. La palabra cólico deriva de las palabras Griegas kolikos o kolon, que sugerían de algún malestar que ocurría en el tracto gastro-intestinal.

Los ataques de llanto inconsolable tienden a ocurrir en la noche, pero muchos niños no siguen un patrón predecible. El llanto fuerte y la irritabilidad pueden durar varias horas continuas, seguido por otros períodos cuando el bebé actúa y parece estar perfectamente cómodo, siendo por lo general una condición benigna y autolimitada. Los bebés con cólicos continúan aumentando de peso y crecen normalmente y el pronóstico final es excelente.

¿En cuales bebes se presentan los cólicos del lactante?
Los cólicos son comunes y afectan entre el 10 – 30% de los lactantes del mundo (1 de 4 neonatos los presentan), no tiene preferencia de sexo y se observan comúnmente en recién nacidos y bebes de 2 semanas a 4 meses de edad. Tienen la misma posibilidad que presenten cólicos los bebes alimentados con leche materna y los alimentados con formula infantil
La evidencia disponible sugiere que los cólicos tienen múltiples causas independientes.

El cólico del lactante se atribuye en la mayoría de las veces a un temperamento difícil, insuficiente o inadecuada interacción madre-hijo, o a la ansiedad de las madres lactantes, una función gastrointestinal anormal, una relativa deficiencia transitoria de lactasa, y a problemas alérgicos como la exposición a proteínas de leche de vaca en la fórmula o en la leche materna.

Ver figura 1.

¿Cuáles son los síntomas del cólico?
Por lo general, el cólico sigue la "regla de tres": el llanto tiene una duración de al menos 3 horas al día, se presenta por lo menos 3 días a la semana, durante al menos 3 semanas. El bebé con cólico comenzará a llorar al tope de sus pulmones, como si algo aparentemente le doliera, la cara se pone roja, arquea y da patadas con las piernas, con aumento de los ruidos intestinales en el abdomen (borborigmos) y abundante expulsión de gases por el ano.

Dependiendo de la técnica alimenticia empleada y el excesivo llanto, puede resultar en la entrada de grandes cantidades de aire (areofagia) en el estómago del bebe, sugiriendo una probable asociación con el cólico. La segunda causa propuesta del exceso de gas intestinal en el bebe se puede deber a una fermentación colónica alterada. A veces, la alimentación detendrá temporalmente los gritos, sólo para volver cuando el pezón o el chupo se retiran.

La razón de la irritabilidad no está totalmente clara, pero incluye una inmadurez del sistema nervioso del bebé, la
interrupción del sueño, hipersensibilidad al medio ambiente y a una sobrecarga sensorial. Sólo una pequeña fracción de los bebés con cólico sufre en realidad de padecimientos médicos identificables.

Microflora intestinal
El papel de la microflora intestinal ha ido creciendo en importancia. La estimulación microbiana durante los primeros meses de vida modifica la respuesta inmune, afectando el desarrollo de tolerancia a los alérgenos ubicuos. La microflora intestinal desempeña un papel particular a este respecto, ya que es la principal fuerza impulsora externa en la maduración del sistema inmunológico después del nacimiento.

La colonización del tracto gastrointestinal se inicia inmediatamente después del nacimiento. Las primeras bacterias que colonizan el intestino se originan en el canal del parto e incluyen bacterias aerobias y anaerobias, tales como Escherichia coli, Clostridium spp., Streptococcus spp., Lactobacillus spp., Bacteroides spp., y Bifidobacterium spp. La leche humana trabaja en conjunto con las bacterias probióticas en el desarrollo de la respuesta inmune.

El intestino es el órgano con la función inmunitaria más importante del organismo:
aproximadamente 60% de todas las células inmunitarias se encuentran en la mucosa intestinal. El intestino contiene una vasta flora — 100 trillones de células bacterianas — ubicada en su mayoría en el colon, y se compone de cientos de especies de bacterias. Cada individuo alberga su propio patrón distintivo de composición bacteriana, determinado en parte por la colonización inicial al nacimiento por medio de la transmisión vertical (parto vaginal y lactancia materna) entre otros factores.

El sistema inmunitario controla las respuestas inmunitarias contra:
- Proteínas de la dieta
Prevención de alergias alimentarias
- Microorganismos patógenos
Virus (rotavirus, poliovirus)
Bacterias (Salmonella, Listeria, Clostridium, etc.)
Parásitos (Toxoplasma)

Fermentación colónica.
La fermentación es un proceso por el cual un microorganismo (bacterias ácido lácticas “amigables”) transforma alimentos en otros productos, habitualmente mediante la producción de ácido láctico, etanol, y otros productos finales metabólicos. Son bacterias no patógenas, no toxigénicas, Gram positivas, fermentativas, que se asocian a la producción de ácido láctico a partir de carbohidratos, lo que las hace útiles para la fermentación de los alimentos. En este grupo se incluye las especies de Lactobacillus, Lactococcus, y Streptococcus thermophilus.

¿Qué son los probioticos?
El término “probioticos” se reserva para los microbios vivos que en humanos han demostrado conferir beneficios a la salud. Las especies de Lactobacillus y Bifidobacterias son las usadas más frecuentemente como probióticos. La investigación sobre los probióticos sugiere que proporcionan una amplia gama de posibles beneficios a la salud. Sin embargo, los efectos descritos solo se pueden atribuir a la cepa o las cepas estudiadas, y no a todo el grupo o a otros probióticos.

Los probióticos afectan a las bacterias intestinales aumentando el número de bacterias anaerobias beneficiosas y disminuyendo la población de microorganismos potencialmente patógenos. El perfil de seguridad de los probióticos los convierte en una favorable alternativa para todas las opciones terapéuticas en bebes amamantados con cólico.

La modulación de la microflora intestinal en los bebés con cólico mediante la administración de un probiótico ofrece ventajas para la salud. La intención de usar probióticos es que ayuden a la flora intestinal que aparece naturalmente en el organismo humano. En general, la mayor evidencia clínica para los probióticos está vinculada a su uso en el mejoramiento de la salud intestinal y la estimulación de la función inmunitaria.

Lactobacillus reurteri ProTectis – Probiótico
La cepa probiótica natural Lactobacillus reuteri ProTectis - BioGaia,coloniza naturalmente el tracto digestivo y está entre las primeras especies bacterianas que se establecen naturalmente en la microflora normal del recién nacido. La mayoría de las otras cepas probióticas son solo habitantes temporales, derivados de la ingesta de alimentos.

Lactobacillus reuteri, una de los pocas especies endógenas de Lactobacillus en el tracto gastro-intestinal humano, se ha utilizado con seguridad durante muchos años como un suplemento probiótico de la dieta en los adultos, y datos recientes han demostrado ser seguros a largo plazo luego de la suplementación en la dieta de los recién nacidos y los bebes.

Se han demostrado los efectos positivos de este probiótico en los trastornos intestinales como el estreñimiento y la diarrea y en la protección de la infección, así como su capacidad para modular las respuestas inmunes. El uso de L. reuteri se puede recomendar a las madres ya sean que eviten o no la ingesta de leche de vaca.

Los efectos beneficiosos de los suplementos probióticos están relacionados con la acción sobre la modificación del equilibrio de los lactobacilos intestinales en lactantes con cólicos. La modulación de la microflora con probióticos, incluyendo Lactobacillos reuteri, cambia el equilibrio ecológico de la flora intestinal potencialmente dañina a una flora predominantemente benéfica para el bebe, lo que reduce el riesgo de infecciones gastrointestinales y de enfermedades alérgicas.

La suplementación con el probiótico a una temprana edad tiene como objetivo proporcionar estímulos microbianos seguros pero suficientes para un sistema inmunológico inmaduro, y el Lactobacillus reuteri se administra a los recién nacidos para fortalecer los efectos positivos asociados a la colonización por los lactobacilos.La composición de la microbiota intestinal, especialmente una cantidad inadecuada de lactobacilos (bacterias benéficas) y un aumento de la concentración de coliformes (bacterias patógenas), pueden influir en la generación del cólico infantil.

Se observa un menor recuento de lactobacilos intestinales en los bebes con cólicos, en comparación con bebes sanos. Una flora intestinal anormal en bebes que padecen de cólicos sugiere su influencia en la función motora intestinal y la producción de gas, haciendo hincapié en el posible origen inflamatorio de la enfermedad. Se ha informado recientemente del beneficio de la suplementación con Lactobacillus reuteri y los datos experimentales muestran que el efecto de éste probiótico puede estar relacionado con la influencia sobre la motilidad intestinal y la percepción del dolor.

La dosis necesaria de probióticos varía mucho dependiendo de la cepa y el producto. Si bien muchos productos de venta libre administran un rango de 1–10 miles de millones de unidades-formadoras-de colonias (ufc) por dosis, algunos productos han demostrado ser eficaces a niveles inferiores, mientras que otros requieren muchísimas más.

Lactobacillus reuteri ProTectis alivia los síntomas de los trastornos intestinales funcionales en dosis de 108 ufc, dos veces al día y en el cólico infantil con la administración de 108 ufc/diariamente.

Consejos útiles para los padres:
Los padres deben tener presente que en el bebe es común se presenten cólicos y éstos le pasaran en unos meses. Deben estar seguros y confiados que no están haciendo algo mal, tampoco se trata de un rechazo del bebe y que el bebé está bien. Puede ayudar si se arrulla el bebe durante el episodio de llanto. Sin embardo, hay ocasiones en que el llanto puede llegar a ser intolerable, siendo la mejor alternativa colocarlo en un lugar seguro (p.ejemplo, la cuna) y tomarse un tiempo de descanso por unos pocos minutos.

Los bebés durante sus primeros meses de vida puede demostrar dos problemas nocturnos conocidos: cólico infantil y sueño nocturno fragmentado. En cuanto al sueño, los recién nacidos duermen en horas aleatorias durante todo el día y no tienen establecido un ritmo día-noche (circadiano) organizado. Existe una clara ventaja para la lactancia materna frente a la fórmula artificial en relación con los ataques de llanto, sugestivos de cólico infantil. De acuerdo con informes de la madre, los bebés lactantes tienen menos episodios de llanto y una disminución de la gravedad.

La lactancia materna exclusiva se asocia con reducida irritabilidad y de cólicos y una tendencia nocturna a dormir más tiempo.
En ocasiones pueden ser necesarias otras estrategias que ayudan al bebé a calmarse:
- Movimiento suaves, como pasearlo en el coche o mecerlo con movimientos repetidos
- Ruidos ambientales, como el de la aspiradora, el secador de pelo, agua saliendo de la llave
- Un baño corporal en un ambiente caliente

Es importante también el propio bienestar de los padres, y esto se puede lograr buscando apoyo en familiares y amigos para poder tomar un adecuado y restaurador descanso. En especial cuando el bebe está dormido, los padres tienen un tiempo ideal para su propio descanso. La interrelación con otros padres de bebes de la misma edad, ayuda a encontrar otras estrategias y a comprender mejor al bebe.

El llanto característico del cólico infantil puede ser un riesgo para el desencadenamiento del síndrome del bebé sacudido.

! Nunca sacuda a su bebé !

¿Cuándo pueden los padres considerar la necesidad de tratamiento?
Si los padres se sienten incapaces de hacer frente al llanto del bebé a pesar del consejo y consuelo, y de fallar las estrategias comunes, puede ser necesario instaurar tratamiento médico. No existe un tratamiento específico, pero se debe hacer lo necesario para reducir al mínimo el impacto en los padres de este agotador problema.

Las opciones para los tratamientos médicos son los siguientes:
- Un ensayo de 1 semana de Lactobacillus reuteri ProTectis - BioGaia (en bebés alimentados con leche materna o con fórmula). Dosis: 5 gotas 1 vez al día, equivalenes a 100.000.000 ufc (108).
La simeticona se usa ampliamente para niños con cólico, pero se ha demostrado
que no es
de utilidad en el alivio de los síntomas.
- Un ensayo de 1 semana de la modificación de la dieta para excluir a las proteínas de leche de vaca:
Bebés alimentados con leche materna: No ingesta de lácteos para la madre.
Bebés alimentados con biberón: cambiar a fórmula láctea hipo-alergénica.

Si el bebé no responde a las dietas de lactasa o hipoalergénicas, tranquilizar a los padres que esto no significa necesariamente que son intolerantes a la lactosa o alérgicos a la leche de vaca. Estas son condiciones raras que afectan a muy pocos bebés con cólico infantil.

- Un ensayo de 1 semana de lactasa gotas (en bebés alimentados con leche materna o de biberón).

Nota: Aunque los medicamentos anticolinérgicos han demostrado ser eficaces, no se recomiendan debido a sus graves efectos adversos Si hay respuesta (es decir, la duración del llanto se acorta).
Se puede continuar con el tratamiento con BioGaia 5 gotas vía oral, 1 vez al día, pero si no hay respuesta, se debe considerar la posibilidad de probar otro.
Si se sospecha de reflujo ácido, los antiácidos se pueden probar, si en realidad ayudan. En la mayoría de los casos, lo que se necesita es mucha paciencia. El masaje infantil, la música relajante, y los pañales pueden ayudar a pasar los días de un bebé con cólicos.

¿Cuánto tiempo debe durar el tratamiento?
Se debe detener si no hay respuesta a la prueba de tratamiento. Si hay una respuesta favorable al tratamiento en el alivio de los síntomas después de los 3 meses de edad, (y a los 6 meses de edad a más tardar) se puede suspender el tratamiento durante un período de aproximadamente 1 semana, y observar las manifestaciones del bebé. Es necesario saber que a veces, la inquietud e irritabilidad tienen una duración de unas pocas semanas o meses más. De ésta manera se puede tomar una adecuada decisión de continuar, o suspender el tratamiento o considerar la necesidad consultar al pediatra en busca de otras posibles causas.

 

 

 


Dr. Germán E. Silva Sarmiento
Especialidad - Pediatra
Sub-Especialidad - Medicina Interna Pediátrica
Director General Pedia-Gess.com
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