Diagnóstico y tratamiento de la mastitis en mujeres lactantes

La mastitis es una inflamación del seno, y por definición la mujer tiene al menos 1 síntoma sistémico (letargo, dolor, cefalea, náuseas) asociado al menos a 2 signos y síntomas locales en la mama (dolor, abultamiento/dureza, enrojecimiento) y fiebre.

La mastitis generalmente se presenta como dolor e induración confinada a 1 cuadrante del tejido mamario. La Academia de Medicina de la Lactancia Materna (ABM) define la mastitis como un seno "sensible, caliente, congestionado, en forma de cuña asociado con temperatura de 38,5”C o mayor".

Las pacientes deben consultar temprano en el curso de la infección, ya que un retraso en el diagnóstico es una razón común para que una simple infección se torne severa o progrese a un absceso.

La definición formal de estasis de la leche es la de pocas bacterias y pocos leucocitos (menos de 10.000 cada uno). La inflamación infecciosa de la mama se define como más de 10.000 bacterias por ml de leche y ms de 10.000.000 de leucocitos por ml de leche. La mastitis no infecciosa, tiene más de 106 leucocitos, pero menos de 10.000 bacterias por ml de leche.

Clínicamente una variedad de entidades clínicas están incluidas en la mastitis. Se incluyen el bloqueo no infeccioso del conducto, la inflamación ductal, el dolor debido a un traumatismo o irritación del pezón, los patógenos causantes de infecciones del parénquima, aumento de los agentes infecciosos en la leche, o las infecciones localizadas de la piel del seno que corresponden a celulitis.

Las pacientes deben consultar temprano en el curso de la infección, ya que un retraso en el diagnóstico es una razón común para que una simple infección se torne severa o progrese a un absceso.

Si una madre que amamanta se presenta con dolor en el seno. ¿Cómo se diagnostica que tiene mastitis?

Comenzar elaborando una buena historia clínica. Los antecedentes más importantes son si la paciente se encuentra dentro de las primeras 6 semanas post parto, si esta lactando y su producción láctea está bien establecida Saber cuánto tiempo ha tenido el dolor, dónde es el dolor, y cómo describe el dolor.

El primer paso es interrogar por signos y síntomas de infección cuando se entrevista inicialmente a la madre lactante. ¿El seno esta duro o con bultos? ¿Tiene otros síntomas: cansancio, dolores, temblores, o cualquier otro malestar? ¿Ha pasado esto antes? ¿Qué medicamentos ha estado tomando? ¿Había algo de sangre en el momento de lactar?

Acto seguido hay que examinar el seno, en busca de enrojecimiento y sensibilidad en las áreas que estas duras o sensibles. De manera rutinaria no se toman muestras de leche, pero si la mastitis no resuelve o parece inusual, hay que recoger una muestra no contaminada de leche para cultivo. Si el seno no está suave después de una toma, puede ser necesario un ultrasonido diagnóstico para excluir un absceso profundo.

Los estudios de imagen pueden ayudar a descartar un absceso oculto, o el caso poco frecuente de un cáncer inflamatorio de mama., S hay falta de respuesta a la terapia haya que ordenar un utrasonido del seno afectado. A pesar de las dificultades en la interpretación de las radiografías se solicita una mamografía si la paciente tiene más de 35 años, y no responde a la terapia habitual. Los carcinomas inflamatorios son muy raros, pero tienen que ser descartados si hay falta de respuesta al tratamiento.

Interrogar por el momento del inicio del dolor, la respuesta al dolor a las medidas de autocuidado, y la naturaleza del dolor. Saber si el dolor es unilateral y se cambia por la lactada del bebe. Dolores aislados que se resuelven con la alimentación, y no se acompaña de cambios en los senos ni fiebre son dolores más probables debidos a la congestión o el pecho incompletamente vaciado con la alimentación.

Hacer interrogatorio para asegurarse de que no hay nada más que pueda explicar la fiebre, como una infección del tracto urinario o endometritis, o enfermedades sistémicas como la gripe o la gastritis.

Los "conductos tapados" no deben persistir por más de una semana, aunque algunos obstetras le dan 2 semanas para resolver. Si un conducto obstruido ha llevado a un galactocele es a veces útil la aspiración.

Suponiendo que tiene mastitis, ¿Cómo tratarla?

Una parte importante del manejo es tratar de averiguar por qué la mastitis se desarrollo, como también entender la causa (por ejemplo, presión en el seno por la ropa, o largos períodos entre las tomas) con lo que se puede prevenir su recurrencia.

Se debe observar cuando se alimente al bebe, hacer un examen de ambos senos, y luego determinar si hay un vaciado completo después de la alimentación, así como evaluar la extensión del eritema o de la induración que tiene la paciente y el grado de dolor y sus signos vitales. Evaluar si hay fisuras o si el pezón puede ser mejorado por el cambio de algunas estrategias de alimentación.

En primer lugar, el drenaje efectivo de la zona afectada: lactar, o la expresión de la leche de ese lado, ayudado por la aplicación de calor y el uso de masajes. La recomendación más importante es continuar la lactancia, permitiendo de la mejor manera posible el drenaje completo de la mama. Iniciar con un antiinflamatorio, como el ibuprofeno. Se recomienda reposo en cama, antipirético y medicamentos antiinflamatorios, ingesta de alimentos y líquidos, y evitar dar substitutos de la mama (chupos y biberones).

Algunas madres experimentan demasiado dolor como para permitir que el bebé succione y se les ayuda a mantener su lactancia a través de la expresión manual o la extracción por bombeo durante la fase aguda para que puedan reanudar la lactancia materna cuando se sientan mejor. Si la madre siente que esta no es una opción se recomienda no destetar hasta que el episodio de la inflamación se haya resuelto.

Si los síntomas son leves, la fiebre es baja, y la paciente tolera el dolor, se inicia el tratamiento del dolor y no se prescriben antibióticos. Si la paciente se siente muy mal, o el pezón esté deteriorado, comenzar un antibiótico inmediatamente.

Los antibióticos que se prescriban deben seleccionarse que sean seguros para la madre, seguros para el bebé, y que cubran contra el estafilococo que es el patógeno en casi la mitad de todas estas infecciones. Si hay bacterias presentes, el Staphylococcus aureus (S. aureus) es el patógeno más común, y la mayoría de S. aureus son resistentes a la penicilina, así que se debe usar un antibiótico penicilinasa-resistente, como la flucloxacilina.

Los antibióticos a usar son generalmente penicilinas penicillinasa-resistentes ya que el patógeno más común es el Staphylococcus aureus, y además el S. Aureus meticilino- resistente van en aumento siendo de elección dicloxacilina o floxacilina 500 mg cuatro veces al día durante 7 a 10-14 días. Cefalexina o clindamicina se puede utilizar en casos de alergia a la penicilina y recomendamos continuar la lactancia. Si las mujeres son alérgicas a la penicilina por lo general pueden tomar cefalexina, que es la segunda opción. A pacientes altamente alérgicas se les debe recetar clindamicina.

La respuesta al tratamiento es rápida, la mayoría de las mujeres se sentirán significativamente mejor y tendrán una resolución casi completa de sus síntomas en 48 a 72 horas. Por lo general son suficiente 7 días de tratamiento, y se dan por 14 días sólo si es necesario.

No es raro ver infecciones subsecuentes durante el período de lactancia. Aproximadamente un 12 % de las mujeres tratadas pueden tener síntomas recurrentes. La mayoría de ellas aprenderán durante el episodio agudo inicial de su mastitis a como manejar sus síntomas sin tener que recurrir a los antibióticos. Aproximadamente al 38% de las que tienen síntomas recurrentes hay que darles antibióticos. El absceso se sospecha si hay una masa dura y sensible después de recibir un tratamiento antibiótico adecuado. La mayoría de los datos muestran que hay alrededor de una tasa de 3% - 10% de abscesos.

Lo más importante es el apoyo de la lactancia madre-bebé ya que los estudios indican que el 50% de las mujeres interrumpen la lactancia después del tratamiento de su mastitis.

Si la masa se consolida, se toma una biopsia del núcleo después de una lactada para ser enviada a histología como también para evaluación microbiológica. Un estudio demostró una tasa del 13 % de diagnóstico positivo de cáncer de mama en aspiraciones con aguja fina durante el embarazo y la lactancia, pero no era específicamente un grupo con mastitis Si hay un absceso es necesario el drenaje quirúrgico, y si la cavidad es profunda hay que colocar un dren en los primeros días después del drenaje quirúrgico.

Fuente: Amir L.A. et al. Diagnosis and Treatment of Mastitis in Breastfeeding Women. Journal of Human Lactation 2014, Vol 30(1) 10–13

 

 


Dr. Germán E. Silva Sarmiento
Especialidad - Pediatra
Sub-Especialidad - Medicina Interna Pediátrica
Director General Pedia-Gess.com
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