Enseñanza y entrenamiento

"Los errores de la medicación son una amenaza importante para la seguridad paciente"

No es de extrañar que ocurran errores en la formulación de medicamentos, y en especial en niños en quienes las dosis individuales de la gran mayoría de medicamentos se calculan en relación al peso corporal. Cada uno de los medicamentos tiene una dosis establecida dentro de los rangos de seguridad, que asegura su efectividad clínica, pero si la dosis es menor puede no tener el efecto terapéutico deseado y si es mayor puede llegar a ser peligrosa o causar eventos adversos. Por ejemplo, la dosis terapéutica del acetaminofén es 10-15 mg/kg/dosis, mientras que la de amoxicilina es de 80 mg/kg/día.

 

El aprendizaje y memorización de las dosis de cada uno de lo medicamentos en pediatria es un requisito imperativo, indispensable y obligatorio para evitar cometer errores médicos. La formulación inadecuada es probablemente la causa más común de los errores evitables de la medicación en hospitales y/o en los consultorios, y muchos de estos acontecimientos involucran a los médicos jóvenes recientemente graduados.

 

El prescribir acertadamente es una habilidad compleja y una tarea desafiante que depende de un adecuado y de suficiente conocimiento de los medicamentos, de la comprensión de los principios de farmacología clínica, de la habilidad diagnóstica y de la capacidad de hacer juicios en relación a los riesgos y beneficios, y por último habilidad para comunicarse e indudablemente experiencia.

Podemos decir, creyendo no equivocarme, que la falta de conocimiento de las dosis adecuadas en niños, en profesionales con poco entrenamiento pediátrico, inconscientemente llimita su espectro terapéutico a unos pocos medicamentos, los que consideran seguros aún si las dosis no sean del todo correctas (dosis/kg, frecuencia, duración del tratamiento, vía de administración, etc).

En nuestro país Colombia, a una inmensa mayoría de niños el armamentario terapéutico del médico tratante se limita a acetaminofen, salbutamol, loratadina, clorfeniramina, amoxicilina y otros pocos más. Si la patologiá presente en el niño no esta cubierta por este reducido número de medicamentos, el profesional toma la vía más rápida y elabora una interconsulta o termina asumiendo y demás totalmente autoconvendido, dando como diagnástico a los padres que se trata de una virosis, la cual solo requiere medidas sintomáticas.

Dr. Germán E. Silva Sarmiento
Especialidad - Pediatra
Sub-Especialidad - Medicina Interna Pediátrica
Director General Pedia-Gess.com
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