Alergia alimentaria del Lactante: ¿Dónde estamos ahora?

 

¿Dónde estamos ahora?

Uno de los cambios más significativos en el manejo en los últimos años de la alergia alimenticia en pediatría ha sido en las estrategias para prevenir la alergia a los alimentos en la primera infancia.

El pensamiento actual es que la exposición a la alimentación en las primeras etapas de desarrollo puede ser la manera de inducir tolerancia. La exposición a los alérgenos en la vida temprana en realidad puede inducir tolerancia del sistema inmune del lactante y prevenir la sensibilización alérgica a los alimentos.

Se recomienda una lactancia materna exclusiva hasta los 4-6 meses, seguida de la introducción de alimentos complementarios en forma individual. Están contraindicada toda restricción en la dieta de la madre, que no sea la evitar sus propios alergenos durante el embarazo y la lactancia.

Una pregunta muy importante: ¿cómo podemos implementar estrategias para promover la tolerancia y evitar la sensibilización del bebé a los alérgenos?

Predictores tempranos de alergia:

Las enfermedades alérgicas son el resultado de una fuerte relación entre los factores  genéticos  y ambientales.

La definición imperante de lactantes de alto riesgo publicada como una declaración conjunta de la Sociedad Europea de Pediatría Alergología e Inmunología Clínica (ESPACI) y la Sociedad Europea de Gastroenterología Pediátrica, Hepatología y Nutrición (ESPGHAN) 1  de la Academia Americana de Pediatría,  define a los lactantes de alto riesgo como aquellos con al menos 1 familiar de primer grado (padres o hermanos) con enfermedad alérgica documentada.

La sensibilización a los alérgenos alimentarios se produce principalmente en el primer año de vida, y la alergia a la leche de vaca es a menudo la primera alergia alimentaria en aparecer en niños susceptibles.

La incidencia de alergia en niños de padres alérgicos es significativamente mayor que en los niños de los padres no atópicos; se estima que los factores genéticos representan el 50% -70% para  asma y alergia. Sin embargo, muchos niños que desarrollan enfermedades atópicas durante los primeros años de la vida vienen de familias sin antecedentes de alergia.

El potencial para desarrollar alergia se piensa que es por herencia de la respuesta Th2 a los alérgenos, pero no herencia de alergia a un alergeno específico. La sensibilización alérgica depende de la exposición del bebé al alergeno y de la respuesta de su sistema inmunológico en el momento de la exposición, aunque algunos alimentos son más propensos que otros a presentar  alergia.

El potencial para desarrollar alergia se piensa que es por herencia de la respuesta Th2 a los alérgenos, pero no herencia de alergia a un alergeno específico. La sensibilización alérgica depende de la exposición del bebé al alergeno y de la respuesta de su sistema inmunológico en el momento de la exposición, aunque algunos alimentos son más propensos que otros a presentar  alergia.

La prevención de la alergia a los alimentos en la primera infancia previene o reduce la alergia a los alimentos.  Hay un efecto directo de la alergia a los alimentos en el desarrollo de la alergia a los alergenos  transportados por el aire y los ambientales.

Es extremadamente importante prevenir, reducir o aliviar la alergia a los alimentos lo antes posible debido a la importancia de la alergia a los alimentos en muchas enfermedades alérgicas (especialmente el eczema), su contribución al asma y la rinitis alérgica y el peligro real de reacciones anafilácticas que pueden amenazar la vida.