Protección solar diaria

El cuidado de la piel del babé y del niño

 

El sol en exceso puede traer muchos problemas a la salud, principalmente para nuestra piel. El sol produce una radiación invisible llamada radiación ultravioleta, que puede ser dividida en dos partes principales: UVA y UVB.

La radiación UVB tiene mayor intensidad entre las 10 de la mañana y las 3 de la tarde. Produce quemadura solar, siendo la principal responsable del cáncer de piel. La radiación UVA llega a la Tierra durante todo el día. Su acción en la piel lleva a manchas, envejecimiento y desarrollo de cáncer en la piel.

A continuación encontrarás algunos consejos útiles para proteger a tu bebé y a los niños:
La piel del bebé es fina y extrema mente sensible a la radiación solar. La exposición excesiva puede generar quemaduras, pecas, manchas y aumentar el riesgo de desarrollo de cáncer de piel al llegar a la edad adulta. Realiza paseos cortos con tu bebé. Sólo en la mañana, hasta las 10 a.m. o al final de la tarde, después de las 4 p.m. Siempre con sombrero, ropa suave y fresca.

El protector solar no debe usarse en niños menores de 6 meses. En caso de requerirlo consulta a tu pediatra o dermatólogo.

La piel del niño, a pesar de ser más resistente que la del bebé, aún es muy sensible al sol. El cuidado con la protección debe ser intenso en esta etapa de la vida, porque la mayoría de los juegos tienen lugar al aire libre.

Para los niños entre 6 meses y 2 años, elegir un protector solar compuesto por filtro físico (está escrito en la etiqueta), es más seguro para este grupo de edad. Por encima de 2 años, el protector indicado para los niños debe tener en consideración las características de su piel. Consulta a tu pediatra o dermatólogo para determinar cuál es la mejor indicación.

El Factor de Protección Solar (FPS) indicado para niños es siempre por encima de 30. Si la piel es muy clara, es preferible uno por encima de 40. Siempre es conveniente consultar al pediatra o dermatólogo antes de tomar una decisión.
Siempre que sea posible aplica el protector al niño en casa. Preferiblemente sin ropa para no olvidar ninguna parte de su cuerpo.

Atención: la primera aplicación del protector solar debe hacerse con mucho cuidado: deja al niño sin ropa, aplica el protector de forma uniforme y no en sentido circular, realiza la aplicación área por área (comienza en la pierna, sigue con la otra y así sucesivamente) y recuerda siempre los pliegues y las orejas. Luego de un tiempo es necesario hacer una nueva aplicación.

Evita el sol del mediodía. Permanecer en la sombra reduce hasta en un 75% la exposición al sol. Un consejo: si la sombra en el piso es más pequeña que tú, huye del sol y ve a la sombra.

La cantidad de protector solar aplicada en la piel del niño es muy importante. Aplica el protector en todo el cuerpo del niño y luego enseguida repite la aplicación. De esta manera conseguirás duplicar la cantidad aplicada y le ofrecerás una mayor y segura protección.

Espera cerca de 15 minutos antes del inicio de la exposición al sol y 30 minutos antes de la inmersión en el agua.

 

Usa sombrilla de material grueso (vinilo), de color más oscuro, que protege mejor del sol. Como el sol se puede reflejar en hasta 20% en la arena, combina con otras medidas de protección.

En niños, el uso de ropa es una manera práctica de protección solar. Hoy se consigue ropa especial para protección contra la radiación UV.

F

La protección de la cabeza en niños pequeños, con poco cabello, es muy importante. Esta protección con sombrero se extiende a la cara, orejas, nariz y cuello. Ayuda a reducir la elevación de la temperatura corporal, disminuyendo el riesgo de insolación.

Bloqueador solar FPS 40

 


Dr. Germán E. Silva Sarmiento
Especialidad - Pediatra
Sub-Especialidad - Medicina Interna Pediátrica
Director General Pedia-Gess.com
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